ALFOMBRAS
Como cuidarlas
Al llegar el buen tiempo, llega también el momento de recoger las alfombras, sobre todo las antiguas, que son muy sensibles, y guardarlas en buenas condiciones para poderlas sacar en cuanto llegue nuevamente el frío.
Recordaros que la alfombra es un trozo de tela, ante todo, y que es muy sensible al desgaste del tiempo y a los saltos de temperatura.
Hay que recogerlas y guardarlas con cuidado. Las posibilidades son dos: o las lleváis a una lavandería especializada, o si no os ocupáis personalmente.
En este caso tenéis que proceder así: lavar la alfombra con productos en seco adecuados que se encuentran en las tiendas, a continuación la limpiáis con cuidado con una aspiradora (no olvidar los flecos, guarida de insectos y migajas).
Enrollarla y poner en cada vuelta una hoja de periódico (sirve para alejar las polillas).
Una vez enrollada no dejarla en cualquier rincón de la casa, sino ponerla debajo de un mueble, lo más posible a la sombra de la casa de modo que no padezca demasiado el calor.
Si la alfombra está tejida a mano, prestar atención en no tirar de los hilos porque podéis producir antiestéticos desmotes difíciles de reparar.
Al volver el frío o de las vacaciones, no limpiarla de nuevo si no dejarla que se airee durante dos o tres días, luego podéis cepillarla.
Abril 2002










