Alfombras
Trucos del "oficio"
En líneas generales existen trucos que permiten que una alfombra parezca más antigua de lo que es en realidad. Entre los métodos más banales está el de cambiar las cifras de la fecha, reanudandola según el año deseado, pero es facíl notar la diferencia con los nudos de la zona circundante.Otras estratagemas son: dejar que la alfombra pierda color al sol, exponerla al polvo o al smog en una calle de mucho tráfico y ¡hasta hacer que pasen sobre ella toda una manada de animales! Basta con un buen lavado para esconder toda prueba comprometedora, al menos para los compradores más desprevenidos, porque es suficiente un detallado examen de todas las partes de la alfombra para constatar eventuales falsificaciones.
Los lavados con sustancias químicas son a veces un sistema para "envejecer" las alfombras que, actuado sobre todas las fibras, provocan un cambio uniforme en términos de perdida de luminosidad y resistencia: al tacto, el pelo está seco y áspero como los materiales sintéticos de escasa calidad.
El tiempo y el uso estropean el pelo, que se puede gastar: eventuales arreglos son fácilmente individualizables observando la alfombra al revés, mientras que pasando el vello con un paño claro humedecido, pronto es visible si se ha hecho uso de colorantes para mimetizar las zonas más gastadas.










