HISTORIA Y ESTILOS
El nacimiento del dormitorio
El carácter de intimidad que hoy atribuimos a la zona noche es el producto de una lenta pero profunda trasformación de las costumbres y usos sociales, comenzada sólo en el siglo XVII.
En las épocas anteriores la organización de la casa era profundamente distinta a la actual: en las pinturas de interiores del siglo XVI el espacio doméstico aparece constituido por un único ambiente con pocos muebles (principalmente por arcones y taburetes) y dominado a menudo por la presencia de una cama con dosel. Este tipo de cama, cerrándose, constituía una especie de "cuarto en el cuarto", para proteger el descanso de otras actividades que se podían desarrollar contemporáneamente en el mismo ambiente.
Un dormitorio, entendido como espacio autónomo del resto de la casa, era un lujo que podían permitirse solo los nobles propietarios de enteros palacios, mientras en los hogares tradicionales la zona de noche se encontraba en una esquina, en la única gran habitación disponible. Para las clases más pobres las camas estaban hechas por colchones de paja apoyados directamente en el suelo, o por grandes cajas rellenas de musgo sobre las que dormía una entera familia.
Diciembre 2001










