Historias y estilos

Los muebles desmontables de una vida nómada


Pinturas, esculturas, marfiles y plata trabajados del periódo documentan que la decoración sigue todavía los modelos clásicos. Dos son las tendencias estilísticas dominantes: una sigue la vocación a la simplicidad del neonato cristianismo; la otra mira hacia el lujo bizantino en el trabajo elaborado de tejidos y materiales.

Los asientos están realizados en mimbre, o revestidos en marfil tallado, y asumen formas más confortables, derivadas de la conjunción de elementos griegos y romanos. La cathedra de la época recoge del thronos griego la estructura y el carácter representativo, y copia del klismos la refinada ligereza de la silla femenina, enriquecida por una rica decoración. La silla curulis mantiene su propio planteamiento, con las patas plegadas en X.

De la producción altomedieval faltan tanto las fuentes iconográficas como los ejemplos concretos, probablemente a causa de la vida nómada que se realizaba en aquella época.

La tendencia a la movilidad, a causa de las invasiones bárbaras, atribuye al mobiliario la característica de ser fácilmente transportable. Sólo la cama y el trono pueden considerarse decoraciones fijas, el resto del mobiliario se limita a la mesa desmontable y a las arcas. La primera está compuesta de un caballete de tres patas y de una tabla, que se cubre de tapetes y tejidos. La segunda, elemento de fundamental importancia y funcionalidad, se utiliza sea como baúl de viaje o como armario para todos los enseres del hombre medieval, siempre dispuesto a partir.

Todos los otros adornos son de pequeñas dimensiones y desmontables o plegables, para favorecer su transporte.


 



Wayarredamenti un proyecto de Wayin Spa, e-media company, P. Iva 05025620484

Wayin Spa - Wayin Iberia S.L - 2000 - 2008 © Todos los derechos reservados