Decorar
Decorar en estilo clásico contemporáneo
El estilo clásico contemporáneo se reconoce en el hecho de que todos los componentes de la decoración son tratados como volúmenes. En general los ambientes en la zona de día no están separados, sino solo divididos, por leves diferencias de altura o por elementos de decoración que no impiden la continuidad visual. A menudo zonas de cielo falso definen una función: zona de conversación o zona de comedor, conteniendo también las fuentes de luz. La atmósfera del conjunto está bastante atenuada, sin elementos emergentes. Los muebles, incluso los acolchados, tienen líneas cuadradas o levemente redondeadas.
Zona de día o zona de noche están articuladas en dos grupos que pueden presentarse con los mismos materiales y colores, o sino diferenciarse aunque proponiendo el mismo planteamiento. La zona de noche está propensa a tener armarios o una zona de paso-vestidor común a dos o tres habitaciones. Los acabados son muy sutíles. Las puertas y las albañilerías externas están en general lacadas o son de madera natural, a tono con los revestimientos y las decoraciones. La moqueta, como suelo, consiente movimientos de altura de ese suelo y a veces reviste la base de los planos de apoyo o de la mesa del comedor. Las paredes están tapizadas, pintadas o en estuco lúcido.
Las decoraciones están constituidas por muebles de serie y elementos a medida que se integran en un sistema unitario. Los objetos son pocos y seleccionados adecuadamente. Objetos de uso de buen diseño, algún objeto importante, algún cuadro en la pared.
La iluminación se resuelve preferentemente con aparatos encajados en los volúmenes del falso techo. Una lámpara de diseño actual se puede colocar en la zona de conversación-relax o sino determinar un cómodo rincón de lectura.
A parte de algún signo de color vivaz para los pequeños complementos, el conjunto juega con dos o tres colores prevaleciendo los tonos sobrios.










