Opiniones y tendencias :: entrevistas

Alessandro Mendini


En su vida ha sido director de revistas, historiógrafo, periodista, pero se le conoce sobre todo como diseñador creativo de objetos llenos de fascinación y emoción, nacidos sobre la base de las preciosas colaboraciones con Swatch, Philips, Alessi, Swarovski y otros nombres famosos.
Alessandro Mendini, considerado uno de los padres del neomodernismo italiano, con más de treinta años de actividad en el mundo del diseño, se ha distinguido como un artista ecléctico, poeta del color y un provocador diseñador rico de inventiva.

¿Cuáles son las tres cosas que pondría en la  base en los últimos cuarenta años del diseño, en Italia, en el mundo y en Europa?
“En los últimos cuarenta años ha habido sustancialmente tres situaciones fundamentales, a través de las cuales he pasado. La primera –que gira entorno a los años 60, en el cual el diseño italiano estaba en el vértice de su maravilla- ha sido la fase del llamado “bel disegn”, aumentos absorbido por el consumismo, con peligros y progresivamente en los aspectos negativos relativos a ello. La relación a esta negatividad ha dado origen al diseño radical, que después ha conducido al pos-modernismo, con una reanudación del sentimiento y de la emoción del objeto que había llegado a ser demasiado funcional. Hoy hay una gran novedad en el diseño virtual: han cambiado completamente los instrumentos”.

¿Alguna diferencia de relieve con Europa y con el resto del mundo?
“Italia se queda como un centro fundamental para la cultura del diseño mundial.
En los comienzos, el diseño italiano ha coincidido con Milán, después con Italia y sucesivamente ha llegado a ser “lugar” internacional. Los diseñadores extranjeros que llegan a Italia devuelven un diseño particular, debido a la carga de estética del diseño italiano. Mientras el japonés es más de miniaturización, el alemán más racional y el americano se caracteriza por su practicidad real, en Italia el diseño está marcado por un alto componente artístico”.

¿Según usted, el diseño italiano se queda como numero 1 en el mundo o es historia pasada?
Las culturas se han mezclado mucho de grandes ilusiones culturales, también porque aquí en Milán convergen los más grandes diseñadores del mundo. Estamos siempre en el centro del mundo del diseño, por lo menos como lugar geográfico, pero, mientras tanto, se han sucedido diseñadores y actitudes muy importantes en naciones como Francia y Holanda”.

¿En qué punto estamos en la historia del diseño, según usted? ¿Estamos a un punto de evolución o de involución?
“El diseño no está muerto, aunque sí muy cambiado. Mientras que para un cierto periodo –correspondiente a la derecha o izquierda en política- ha habido una clara diferencia entre la manualidad de la artesanía y la industria en serie, hoy estos conflictos no existen , existe un paralelismo que acepta el proyecto hecho a mano y el que está hecho de serie. Mientras en la primera época de lo que habíamos definido el “bel disegn” italiano, había muchos desequilibrios entre productos muy mediocres, provincianos y muy kirsch y puntas de elevadas calidades, hoy la difusión de escuelas de diseño, la mayor sensibilidad de las pequeñas industrias y la relación contínuaa que existe entre la artesanía y la industria, han creado una mayor calidad en la generalidad de los objetos. Puede que hoy las creaciones sean todas algo menos bonitas, pero de calidad razonable”.

¿Cómo nacen sus creaciones? ¿Cómo es la relación con las grandes empresas con las que colabora –por ejemplo Alessi?
“Hay cosas que me interesan personalmente y otras como grupo profesional, mis ideas personales son muy teóricas, conceptuales e intento desarrollar mi mundo de fantasía “artística”. Mi conceptualidad tiene después una recaída desde el punto de vista profesional, así también en la interacción con el grupo con el cual colaboro, dirigido por mi hermano Francesco, el arquitecto. En nuestro trabajo se ponen en practica múltiples saltos disciplinares: desde prototipos experimentales destinados a la industria –tipo los proyectos para la Swatch- al product design- en el amueblar, en la arquitectura, en la decoración... algunos colaboradores están especializados para esto, mientras mi trabajo es esencialmente de diseño –dirección visual y de “orquesta” de todos los proyectos..- El caso de Alessi es una de las colaboraciones más interesantes. He contribuido al planteamiento  estético de esta “fabrica del diseño” y  a distintos proyectos; he sido implicado, yo mismo he propuesto proyectos sobre todo experimentales, más que destinados en ser cosas que se venden, cosas que “buscan” determinadas direcciones y tienen una recaída real en el “catálogo” de la vida. Han nacido también unos productos, algunos derivados de los best-seller- como el famoso sacacorchos “Ana G”, nacido algo como sordina y luego ha llegado a ser muy famoso porqué resulta ...simpático”.

¿Cuáles son los objetos que mejor le representan?
“Existen tres cosas, fundamentalmente, aunque mi mundo está caracterizado también por cosas “hechas no tan bien”, no hago discriminaciones. La primera cosa es la butaca Proust, decorada con la técnica del puntillismo, después el museo de Groningen en Holanda y este sacacorchos, Ana G. Tres “creaciones” muy distintas....”

¿A grandes líneas, cuales son sus etapas?
“Hay dos momentos precisos, el primero está caracterizado por la dirección de revistas: durante 15 años he dirigido sucesivamente Casbella, Modo y Domus. Luego ha habido una especie de divorcio, una separación neta y es un trabajo que no haría más.
En un determinado momento he tenido ganas de diseñar de verdad y he abierto este estudio, caracterizado por una serie de proyectos y trabajos muy distintos entre ellos, muy eclécticos, con algunos puntos fuertes, a partir de la colaboración con Swatch –he sido en el pasado un director de arte -. En este momento la naturaleza de las cosas nos empuja más hacia la arquitectura, tenemos dos o tres proyectos importantes; mientras tanto el destino hace que continúen las exposiciones sobre nuestro trabajo, muestras que han sido un trabajo también para nosotros, existe quienes las realizan y quienes las producen. Cada muestra concretiza y transmite un mensaje de contenidos, no hacemos solamente filología del pasado, cada muestra es una hipótesis de trabajo expositiva y espacial. Para la fundación Cartier estamos preparando –para el próximo año- una muestra muy compleja desde el punto de vista comunicativo, expresivo y de organización, con objetos hecho de materiales complejos”.

¿Cómo juzga quien escribe o habla del diseño?
“Los juzgo bien, conociendo la dificultad de practicar esta profesión, en este momento dificil para una revista de diseño, a causa de los muchos parámetros en juego. Las revistas son un poco débiles desde el punto de vista de los contenidos, porque navegan un poco distantes. De todas formas se le reconoce su capacidad de suministrar una gran cantidad de información”.

Usted una vez ha dicho que “no tienen el alma”...
“Si, poca alma, porque no saben dónde ir a parar y son muy condicionadas por las lógicas del marketing. En sustancia es una fase complicada, de investigación del alma; objetivo dificil porque es un momento de violencia social, de guerras, cuyo interior del diseño se configura a menudo como “privilegio”. Contemporáneamente hay una búsqueda de por sí, por parte del particular, en sentido antropológico, new-age, algo psicológico, que lleva al descubrimiento de ciertos valores arcaicos. Esto se refleja en una mayor atención hacia el cuerpo y la mente, y se traduce en una forma distinta de cómo decorar el baño de la propia casa, de concebir la cocina o el salón como lugar de agregación. El resultado es una casa más mental que funcional, con una desarticulación de las habitaciones en un concepto más de loft que de apartamento”.

Sus objetos parecen tener un alma
“En mis objetos me inspiro en las flores, en sus colores y perfumes, en las emociones que transmiten: son para mi unos concentrados de energía, positiva o agresiva. Son algo antropomórficos, luego establecen un coloquio algo ritual con quien los utiliza. El sacacorchos Ana G., que mira a los ojos y estimula un baile con su movimiento. Para mi es muy importante el romanticismo en la relación con el objeto, con el cual he desarrollado una actitud algo oriental: la ceremonia, la lentitud, el vacío mental, llevan a colaborar con los objetos para ser más serenos y meditativos”.

De Ana G., existe una colección entera
“Simplemente porqué es un objeto que ha tenido mucho éxito. El nombre fue propuesto por Alberto Alessi, que ha entrevisto en la silueta del objeto una semejanza con Ana Gili, diseñadora que aprecio mucho. Ana ,después haber reflexionado, se ha mostrado de acuerdo. Este objeto se configura como un retrato del diseño. El antropomorfismo, que existe en la cultura desde siempre y es parte de la historia, es para mí una forma interesante para interactuar con el objeto”.

En una entrevista usted decía que la más grande desgracia hubiera sido el final del mundo. ¿Para usted, será de día o de noche?
“Siendo un hecho tan dramático, será ciertamente de noche, ¡y preferiría estar durmiendo en ese momento!”

Noviembre 2001

Alessandro Mendini



 



Wayarredamenti un proyecto de Wayin Spa, e-media company, P. Iva 05025620484

Wayin Spa - Wayin Iberia S.L - 2000 - 2008 © Todos los derechos reservados