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Ron Arad
Ron Arad, uno de los "gurús" del diseño mundial que desde hace años enseña en el Royal College de Londres, templo de las artes visuales, ha expuesto en la Galleria Giò Marconi, en Milán, sus últimas creaciones.
Abría la exposición una instalación multimedia inquietante: un asiento "No en venta" girando sobre sí mismo a una velocidad vertiginosa, iluminado por luces estroboscópicas. En contraste, el ambiente siguiente aparecía rodeado de una atmósfera todavía más enrarecida.
En la penumbra de una sala vacía reposaban algunos asientos, mientras esferas blancas y rojas flotaban suspendidas en el aire. Las butacas, una roja y dos negras, de volúmenes imponentes, se caracterizaban por las típicas líneas curvas de Arad. Una serie de paralelepípedos de metal reluciente, encerrados por una cremallera elástica, formaban una silla.
Una hoja de acero plegado y trabajado ha sido transformado en una mesa baja con movimientos provocados por sus depresiones reflejantes.
Colgados del techo, algunos globos grandes de plástico creaban preciosos bordados de luces sobre las paredes circundantes, gracias a las luces proyectadas desde su interior, a través de una multitud de agujeros.
En la planta superior otra instalación multimedia: sobre un telón de cordones de plástico pasaban las imágenes de un vídeo protagonizado por las creaciones de Arad, animadas por programas gráficos. Objetos y asientos estaban acordes con la poética del diseñador, una suerte de ecología del diseño, que toma sus propias líneas de la naturaleza para transformarlas en objetos útiles y esenciales, pero con formas tan exasperantes y colosales que resultan sólo comprensibles en clave teórica, o se interpretan como unas simples provocaciones.
El mismo Arad nos ha explicado esta poética, afirmando que "el diseño debe siempre responder a criterios de utilidad y funcionalidad, sino no es diseño".
Una filosofía que él aplica desde luego con rigor, junto a otro dogma: "The less you see, the more you see", es decir, cada uno tiene el honor o la carga de interpretar libremente sus creaciones.










