DORMITORIO -> ARMARIOS -> ARTÍCULOS
El orden se esconde en un armario empotrado
Los armarios empotrados se están convirtiendo en uno de los sistemas más eficaces de almacenamiento y orden en el hogar, sin descuidar por ello el diseño y la estética en la decoración.
Se trata de cómodos espacios para guardar y organizar todo aquello que se desee: desde ropa y complementos de vestir, hasta productos de limpieza, juguetes, utensilios y otros aparatos del hogar. Sien embargo, donde más se suelen emplear es en el dormitorio. Existe, por tanto, tanta variedad de armarios empotrados como los estilos de vida de sus distintos propietarios: los gustos, las necesidades y el presupuesto son los factores que marcan las posibilidades de un modelo u otro de armario empotrado. Sea cual sea la elección final, el armario ha de ser práctico, eficiente y estético.
Dos son los aspectos a considerar a la hora de elegir un armario empotrado: las puertas y los interiores. En función de cada uno de ellos, así serán los precios, que siempre se encuentran para todos los gustos.
Puertas. Según su forma de apertura, las puertas podrán ser correderas, abatibles y plegables.
- Correderas: son las puertas que se deslizan sobre un carril superior y otro inferior. Su ventaja es que no precisan de espacio para abrirlas, ya que se deslizan a lo ancho del hueco. Es el sistema que más suele emplear, no sólo por el ahorro de espacio que suponen sino también por su versatilidad, posibilidad de combinaciones y calidad.
- Abatibles: con un simple sistema de apertura de bisagras de cazoleta o pernos que permiten abrir las hojas. En este caso, el buen funcionamiento de las puertas dependerá de la calidad de las bisagras. El punto débil de las puertas abatibles está en la ventaja de las correderas: es necesario tener espacio libre delante del armario para poder abrir las puertas sin problema.
- Plegables: su sistema de apertura funciona mediante una guía superior y otra inferior, gracias a la que se pliegan las hojas. Se necesita contar con algo de espacio libre delante del armario, puede decirse que es una opción intermedia entre las puertas correderas y las abatibles.
Interiores. A pesar de ser la parte no visible de un armario empotrado, hay que cuidar mucho su diseño y distribución, que ha de estar siempre en función de los gustos, las necesidades y las funciones que se le vayan a dar a este espacio. No es lo mismo un armario para la ropa de los niños que para un vestuario con muchos trajes de pantalón y zapatos. La disposición del interior de un armario está en función de las prendas de vestir y los accesorios que más emplee cada persona. Es el armario el que se ha de adaptar a las necesidades y al estilo de vida de la persona y no al contrario, en ello estriba la funcionalidad de este espacio de la casa.
La elección de los compartimentos que pueden incluirse dentro de un armario son muy variados e irán destinados a guardar todo tipo de vestimenta y complementos: colgadores de prendas, percheros, pantalones, cajones para lencería, zapateros, cinturones, corbateros, joyeros, baldas, cajas fuertes, maletero, etc. Muchos de ellos podrán ser fijos, extraíbles o giratorios, permitiendo en cada caso modificar el diseño del armario con la frecuencia que cada uno elija.
Febrero 2002










